Educación

     
     
   

Lo primero que debes enseñar a tu cachorro es que haga pipí y popó donde tú decidas. Los cachorros al despertarse de una siesta lo primero que harán será orinar, así que llévalo donde quieres que orine cuando se despierte de una siesta. Si lo observas inquieto y olisqueando con desesperación probablemente esté buscando un lugar para hacer sus necesidades. También es común que defequen al terminar de comer así que al acabar de comer llévalo al lugar indicado.

Si empieza a orinar o defecar en un lugar inapropiado en ESE MOMENTO dile “¡aquí no!” y llévalo a donde quieres que haga. En poco tiempo aprenderá si eres constante. No lo regañes si no lo cachas en el acto, no sabrá por qué lo estas regañando. No esperes tampoco que un cachorrito se aguante todo el día sin hacer si lo tienes encerrado. Si no lo puedes estar llevando “al baño” a cada rato, déjale libre el acceso al lugar indicado.

Debes educar también a tu perro a que no haga cosas que te molesten o que molesten a las personas que llegan a tu casa de visita. Recuerda que no a todo el mundo le gustan los perros. No dejes que brinque encima de la gente o que pida de comer cuando la gente está sentada en la mesa comiendo. Si lo dejas que brinque o que pida comida, jamás dejará de hacerlo.

Deben decidir también si lo dejarán subir a las camas y a los sillones de casa; si se lo permiten, es probable que les cueste trabajo quitarle esta conducta después.

Debes educar a tu perro a salir a la calle siempre con collar y con correa. Es una actitud irresponsable y peligrosa dejarlo salir a la calle sin ellos.

Colócale una placa de identificación en su collar por si algún día se te sale a la calle te lo puedan devolver a casa.